A dos pasos del centro de la ciudad se encuentra un paisaje privilegiado , el Paseo del Arga. Dos chicas se entretienen con la "soga" de la Magdalena justo enfrente del Molino de Caparroso en el inicio de otoño y con con clima veraniego.
Un peregrino del Camino de Santiago observa el aumento del caudal del rio a su paso por Trinidad de Arre
El jinete Andrés Gómez Ariztia de la ganadería de Goñi con su caballo en las orillas inundadas del Arga en las pasarelas de la Magdalena